Venimos del polvo

Excavaron enfrente de su casa. No querían decirle si 

hacían una piscina o la base de una glorieta. “Se trata de 

una sorpresa”, respondían a cada una de sus preguntas. Y 

lo fue, porque cuando completaron las medidas le dieron 

aquello que se llama cristiana sepultura.


Pere Calders