-Tendré que ir a la carnicería.
-
No hay necesidad; podrás hacer el caldo con aves que y te
proporcionarán mis colonos. Y le diré a Cornoiller que
mate algunos cuervos. Esa caza hace el mejor caldo que se
conoce.
-¿Es
verdad, señor, que se comen a los muertos?
-¡Qué
estúpida eres, Nanon! Los cuervos comen, como todo el mundo, lo que
encuentran. ¿Acaso no vivimos nosotros también de los muertos? ¿Qué
son, entonces, las herencias?
(fragmento de la conversación entre Grandet y Nanon)
