El Desayuno

 








Me gustas cuando dices tonterías, 

cuando metes la pata, cuando mientes,               

cuando te vas de compras con tu madre 

y llego tarde al cine por tu culpa.               

Me gustas más cuando es mi cumpleaños 

y me cubres de besos y de tartas,               

o cuando eres feliz y se te nota, 

o cuando eres genial con una frase               

que lo resume todo, o cuando ríes 

(tu risa es una ducha en el infierno),               

o cuando me perdonas un olvido. 

Pero aún me gustas más, tanto que casi               

no puedo resistir lo que me gustas, 

cuando, llena de vida, te despiertas               

y lo primero que haces es decirme: 

«Tengo un hambre feroz esta mañana.              

Voy a empezar contigo el desayuno».


Luis Alberto de Cuenca          

El hacha y la rosa 1993